Alcázar de Segovia: Joya de la comunidad segoviana

Para vivir una auténtica experiencia como de cuento de hadas, no es necesario salir de España. Al contrario, en la artística ciudad de Segovia, se encuentra uno de los lugares más asombrosos del país, y también, del mundo. Se trata del Alcázar de Segovia, una de las construcciones más emblemáticas del continente europeo.

Desde su construcción, pasando por la sucesión de distintas familias a su cargo, este castillo ha soportado la prueba del tiempo de forma única. El poderío de esta edificación es tan asombroso que incluso fue capaz de resistir un incendio que en el pasado amenazó con destruir sus tesoros.

Esta residencia, figura hoy en día como uno de los monumentos más visitados en todo el territorio español. También, se presenta con orgullo como la joya de la comunidad segoviana.

Tanto al interior como en las proximidades, los muros de este castillo fueron testigos de incontables batallas, leyendas palaciegas, bodas y demás sucesos sorprendentes.

Igualmente, durante años se ha prestado para cualquier propósito, siendo en un inicio un castro romano, pasando luego a una fortaleza medieval. Posteriormente, se transformó en una suntuosa residencia palaciega e inclusive un increíble colegio de artillería que hasta el día de hoy continúa en vigencia.

Por estos motivos, no es de sorprendernos que el Alcázar de Segovia desde siempre haya sido uno de los símbolos de la historia de Castilla. Así como también, un emblema que resguarda siglos de un extenso patrimonio artístico cultural de valor incalculable para los españoles.

Acompáñanos en esta oportunidad a descubrir los misterios que esconde esta extraordinaria construcción del siglo XII. A lo largo del artículo también te indicaremos curiosidades y todo lo que necesitas saber sobre su hermosa historia. Además, al final podrás encontrar toda la información que necesitas saber para hacer una visita a la fortaleza.

Historia de Alcázar de Segovia

Cada rincón del Alcázar de Segovia resguarda un importante trozo de tradición española. Igualmente, las instalaciones de esta edificación sin precedentes se nombraron tras múltiples acontecimientos que tuvieron lugar en su interior. Sin duda, la construcción de este castillo fue de gran relevancia a lo largo del desarrollo histórico de la localidad.

Realmente, se piensa que el lugar donde se asienta la fortaleza en el pasado pudo ser ocupado por los romanos. Esta suposición surge debido a los hallazgos realizados en la fortaleza, elementos y obras arquitectónicas vinculados a esta antigua civilización.

Del mismo modo, estas muestras de evidencia romana sugieren que, en el lugar del Alcázar, anteriormente también se alzaba otra fortaleza o construcción similar.

También, se piensa que sus restos pudieron servir como cimientos para erigir el castillo, que en aquel entonces figuraba como una fortificación con tintes hispanomusulmanes.

Por otro lado, cada uno de los gobernantes que residieron en su interior, dejaron su huella impresa en las paredes de la fortaleza. Son estos detalles los que, en esencia, forjaron el legado histórico del lugar y, a su vez, fortalecen el patrimonio cultural segoviano hasta la fecha.

Teniendo esto en mente, podemos adentrarnos un poco más para conocer a profundidad lo que ocurrió desde el principio de la construcción del Alcázar.

Los inicios del Alcázar y las primeras reformas

De acuerdo con la documentación encontrada, la primera descripción realizada a la fortaleza corresponde al siglo XI. Para ser más específicos al año 1122, durante el periodo de reconquista de Alfonso VI. A la par, se descubrió una cita en una carta del archivo de la catedral del año 1155, donde se empleó la denominación de “Alcázar”.

Entre los años 1158 y 1214 la propiedad estuvo bajo el poder del rey de Castilla, Alfonso VIII. En este momento la construcción de la fortaleza se solidifica para albergar el epicentro de la corte y, también, servir como residencia real.

Dejando atrás este periodo, un segundo rey, Alfonso X, mejor conocido como “El Sabio”, tomó posesión de la Alcázar para imponer su reinado. Este suceso aconteció durante los años 1252 y 1284, momento en el cual el rey se dedicó a pasar largas temporadas disfrutando de sus instalaciones.

Asimismo, la estadía prolongada del noble dio pie al surgimiento de numerosas fábulas que involucraron a la corte. Una de las leyendas más populares, cuenta que el rey había transformado una de las torres en un observatorio astronómico. En consecuencia, cayó un rayo sobre esta que mató a varios guardias, quedando como único sobreviviente el rey.

Tras el milagroso acontecimiento, se alegó que el rey había sido testigo de un castigo o advertencia divina debido a razón de su soberbia. Arrepentido por sus actos, el hombre se confesó ante un franciscano que como penitencia le ordenó colocar un cordón en la sala. En este sentido, hasta la fecha la estancia es conocida como “Sala del Cordón”.

A mediados del siglo XIII, se asienta en el castillo la dinastía Trastámara. El primer gobernante, Enrique II, quien estuvo al mando del Alcázar desde el año 1369 hasta 1379.

El Alcázar de Segovia en la Edad Media

Continuando con el legado de la dinastía, el siguiente gobernante Trastámara fue Enrique IV, quien ejerció su mandado entre 1454 y 1474. Durante este período el Alcázar de Segovia alcanzó su mayor época de esplendor y riqueza relativa a los tiempos medievales.

A los efectos de las reformas realizadas en estos años, la fortaleza comenzó a ganar interés entre las familias nobles y los viajeros. Asimismo, estos cambios permitieron que el castillo cuya función se limitaba a la parte militar, adquiriera su parte institucional. De igual forma, las salas se decoraron con la finalidad de utilizarse como archivo del reino y armería real.

Esta iniciativa de resguardar la documentación histórica del lugar era algo adelantado a su época. En realidad, este conjunto de documentos antiguos representa uno de los primeros registros reales de Castilla.

Pasado el tiempo de Enrique IV, en 1474 es proclamada Isabel de Castilla, la sucesora de la corona. En cuanto a este evento, fue un momento trascendental en la historia de la comunidad y de España. A decir verdad, su relevancia es tal que hoy en día en el Alcázar se puede encontrar una pintura que conmemora el acontecimiento.

Hacia el año 1520 el Alcázar de Segovia resultó involucrado en la llamada Guerra de las Comunidades. Su papel en este lapso fue relevante, dado que la fortaleza fue empleada por los comuneros como refugio.

Asimismo, desde 1516 hasta la llegada del siglo XVII, la Casa de Austria se mantuvo a la cabeza del lugar. Por consiguiente, la capilla del Alcázar se utilizó en 1570 para dar lugar a la boda de Felipe II con la noble, Ana de Austria. No obstante, tras la celebración de aquel icónico matrimonio el castillo entró en decadencia paulatinamente.

Inauguración del Colegio de Artillería y la Casa de la Química

Tras un período de intenso deterioro, la fortaleza recobró el interés de la nobleza. En este sentido, en el año 1762 Carlos III decide fundar en el Alcázar, el Real Colegio de Artillería de la sociedad segoviana.

Por su relevancia y buenas prácticas, la institución pasó a la historia, siendo uno de los mejores exponentes destinados a la enseñanza militar.

Posteriormente, a principios de 1792 a modo de complementar el instituto, se inauguró junto al Alcázar un edificio que sirvió como laboratorio de química. La función principal de este establecimiento era el de dotar a los cadetes del Colegio de Artillería con conocimientos sobre química y cátedras afines.

El lugar estaba a la cabeza del ilustre químico Luis Proust, quien reconoció el laboratorio como el mejor de su tipo en Europa. Asimismo, en este edificio el letrado realizó importantes investigaciones, entre ellas una formulación de la denominada “Ley de las Proporciones Definidas”.

Otros acontecimientos de relevancia en Alcázar de Segovia

Por supuesto que los eventos anteriores que tuvieron lugar tanto dentro como a los alrededores de la fortaleza no fueron los únicos notables. En realidad, todavía quedan muchas cosas por contar, ¡echemos un vistazo a otros de estos importantes sucesos!

  • El Alcázar de Segovia alojó en su interior personajes de renombre mundial como los reyes Fernando e Isabel, y hasta el mismísimo Cristóbal Colón. También albergó por un tiempo al poeta prerrenacentista, Jorge Manrique, autor de la poesía “Coplas de la muerte de mi madre”.
  • El 6 de marzo de 1862 fue un día que marcó el antes y después del Alcázar, debido a un trágico incendio. Esto afectó considerablemente el interior de la fortaleza y parte de los tesoros que encerraba la biblioteca, entre otras salas nobles.

Sin embargo, gracias a la iniciativa de la comunidad, el Alcázar de Segovia se pudo reconstruir. A partir de los grabados existentes hechos por el pintor José María Avrial y Flores el Alcázar fue restituido siguiendo su imagen original.

  • En 1868 se incorporó el Archivo General Militar en la primera planta del edificio. Actualmente, los registros continúan resguardados dentro de la fortaleza.
  • El 18 de enero de 1951 se da a conocer el Patronato del Alcázar de Segovia, responsable del control y uso correcto de las instalaciones. A partir de esto también se pretende el mantenimiento y la protección adecuada del monumento.

Por otro lado, desde su creación se promueve a los visitantes a resguardar la fortaleza para que las próximas generaciones disfruten de ella.

El Alcázar de Segovia en la actualidad

Desde 1931 el Alcázar de Segovia se declaró Monumento Histórico Artístico de la comunidad segoviana y de España. De igual forma, en conformidad con la UNESCO, desde hace unas décadas, la fortaleza figura como Patrimonio de la Humanidad.

Hoy en día, este palacio único en el mundo se reconoce en todo el continente europeo como uno de los mayores exponentes de la arquitectura medieval. Debido a esto, anualmente es visitado por miles de turistas que buscan tener una aventura diferente al mejor estilo de la nobleza.

En el presente la propiedad pertenece a distintas entidades, como: la Corona de Castilla, Monarquía Española y al Patronato del Alcázar de Segovia. Del mismo modo, sus instalaciones acogen al Archivo General Militar de Segovia.

Asimismo, es importante destacar que, en el interior de la fortaleza se aloja una importante exhibición perteneciente al Museo del Real Colegio de Artillería.

Por otro lado, la estructura también cuenta con tienda y una cafetería. No obstante, ninguna de estas partes modernas del castillo se encuentran actualmente abiertas al público debido a la emergencia sanitaria por COVID-19.

¿Por qué se le dice Alcázar?

Quizá os hayas hecho esta pregunta antes, por qué llamarlo “Alcázar” y no “castillo” tal como el resto de las construcciones que vemos en España. Pues, la respuesta es bastante simple y también interesante.

De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Castellana, este dicta que el término Alcázar se emplea para definir las fortificaciones de esta índole. Esto puede verse reflejado en la primera edición del diccionario realizada el año 1870.

Por otro lado, el vocablo se vincula a una tipología de edificios medievales particulares, los cuales podemos encontrar en tierras españolas. Aunque bien sabemos el Alcázar de Segovia es una obra que no tiene comparación con ninguna otra a nivel de España, o inclusive en Europa.

Ahora, si nos adentramos un poco más en la etimología de la palabra, esta proviene de una locución árabe que se escribe como “Al qasr”. En este sentido, la primera vez que se registró el castillo en algún tipo de documentación, fue con el apelativo o mote “Alcaçar”.

Alcázar de Segovia por dentro

Así como otros castillos y edificaciones medievales, el Alcázar de Segovia se construyó por etapas a lo largo de los siglos. De igual forma, cada parte que comprende la fortaleza estuvo sujeta a variedad de reformas.

Por ello, no es de extrañarnos que el hermoso castillo que vemos hoy día sea el fruto de una convergencia entre distintas vertientes arquitectónicas.

En algunas áreas como el Patio de Armas, todavía se pueden apreciar rasgos distintivos de un estilo correspondiente al siglo XVI. Estos rasgos originales de la fortaleza se atribuyen a una importante transformación que se llevó en aquel tiempo.

En este sentido, tal como mencionamos con anterioridad, los cambios más relevantes hechos al castillo se deben a los gobernantes de la dinastía Trastámara. De hecho, a partir de ellos y siguiendo las órdenes del rey Felipe II el castillo adquirió su configuración característica.

Hoy en día, la fortaleza se encuentra emplazada en un terreno de planta irregular que se adapta a la ondulación del terreno. Asimismo, suele dividirse en dos grandes áreas que constituyen la parte externa y los segmentos internos, que comprenden variedad de salas y habitaciones nobles.

A simple vista dentro del complejo se impone la admirable Torre de Juan II y la Torre del Homenaje, adosadas a torreones más pequeños. Dando un vistazo al interior de las torres, actualmente, se encuentran estancias decoradas con mobiliario de la época que otorga un aspecto lujoso y refinado.

A continuación, daremos un recorrido por las salas y los lugares más representativos que componen el Alcázar de Segovia.

La Sala del Solio o Trono

Una de las salas más destacadas del Alcázar de Segovia, puesto que en ella se resguardan variedad de elementos artísticos de valor incalculable. Es nombrada Sala de solio, debido a los tronos o sillas que presentan un dosel.

La estancia se abre a lo ancho de una planta cuadrada, cuyo interior se amplió durante el siglo XV, como mandado del Rey Enrique IV. Actualmente, se dispone de esta sala siendo fiel al diseño y a la distribución original que tuvo en la época de los Reyes Católicos.

Después del incendio del año 1862, parte del recinto se remodeló y muchos de los elementos artísticos fueron reemplazados. Entre ellos destaca la cúpula octogonal que reviste la sala, esta fue transferida desde la iglesia de Santa María de Hurones.

Uno de los rincones que aún preserva la decoración original mudéjar es la portada o apertura que comunica con la Sala de la chimenea. Asimismo, distintas áreas equilibran los acabados auténticos con los trabajos actuales labrados a detalle que simulan perfectamente el estilo antiguo.

En uno de los extremos se sitúa un estrado para recrear los tronos, cuyas sillas fueron un presente del Rey Alfonso XII. Conjuntamente, en lo alto de este se emplaza el escudo con la insignia de los nobles: “Tanto monta”. Del mismo modo, la sala está decorada con retratos de los reyes que, a su vez, constituyen una colección encargada por la reina Isabel II.

Por último, destaca la vidriera creada por el mismísimo artista segoviano Carlos Muñoz de Pablos, la cual es una atractiva representación del Enrique IV. A este virtuoso artista también se le atribuye el mérito de la creación de otras vidrieras empleadas para ornamentar el resto de las salas.

La Sala de Piñas

Un nombre bastante peculiar que cobra sentido al notar decoración única del artesonado, es decir, las 392 piñas doradas colgando de la techumbre.

Tal como otras salas del castillo, esta se encuentra provista de otras obras de arte. Entre ellas destaca un refinado friso que dibuja la silueta de unos ángeles portando el escudo alegórico de Castilla y León.

También, ostenta un hermoso vitral donde se distingue al Rey Alfonso VIII, junto a su hija Berenguela.

Se piensa que esta sala era empleada como uno de los despachos privados del rey. Esta creencia se fundamenta en la presencia de armarios del siglo XVI que se encuentran en la habitación.

La Sala del cordón

Se conocen dos maneras de explicar la procedencia del nombre de esta sala. La primera en cuestión se basa en la leyenda que mencionamos anteriormente. Aquella que trata de la penitencia que tuvo que llevar a cabo el Rey Alfonso X.

Por otro lado, se presume que se denominó de esta manera, puesto que en el pasado estuvo decorada con doce cordones. En cuanto a ellos, estos representaban al santo San Francisco de Asís, e iban alternados con blasones reales situados sobre los muros del recinto.

En comparación a otras salas del castillo, está dispone de una estructura estrecha y alargada. Durante los años dorados del Alcázar, la sala era empleada como despacho real de los reyes en el día a día.

Para acceder a esta, se debe pasar primero por una antesala que se conoce como Tocador de la Reina. Algunos expertos creen que esta última pudo ser el epicentro del gran incendio de 1862.

Relativo al incendio, la cubierta de la Sala del Cordón se restauró en el siglo XX. El trabajo realizado representa una copia legítima del aspecto original, tal como lo identifica la inscripción de Enrique IV.

Patio del Reloj

Junto con el Patio de armas es una de las más importantes, pues sus alrededores sirven de conexión para el resto del Alcázar. Se nombró de esta manera tras el emblemático reloj solar que se encuentra en uno de los extremos del área.

En los muros del patio se encuentra representado el estilo característico ornamental que empleaban en la antigüedad en Segovia. Por otra parte, a la entrada que da acceso al patio se empotra el escudo imperial del emperador Carlos I.

La Capilla

A partir del Patio del Reloj se puede acceder a la capilla que pertenece a la Sala del Cordón, donde los reyes escuchaban las misas.

A modo de protección, la entrada es resguardada por una reja del siglo XVI de hierro con tintes renacentistas, creación del artista Cristóbal de Andino. Por otra parte, se distingue la cubierta o techumbre mudéjar que corresponde al siglo XV. Esta se trasladó hasta el recinto el siglo pasado, desde el municipio Cedillo de la Torre.

Igualmente, este fue el lugar donde se realizó la consagración del matrimonio entre Felipe II y Ana de Austria.

La Sala de la Galera

Obtuvo su nombre debido a la forma que poseía primeramente la moldura o artesonado, la cual hacía alusión al casco de un barco invertido. Lastimosamente, esta fue destruida por el paso del incendio.

También se conoce comúnmente por el nombre de Sala de los Embajadores, dado que servía como sala de espera de estos. En la estancia aguardaban los enviados antes de ser atendidos por el rey. Conjuntamente, en ocasiones se utilizó como salón de ceremonias y antesala.

El recinto se construyó por órdenes de la reina Catalina de Lancáster, a principios del siglo XV. Esto supuso una ampliación del castillo, ya que en un principio este lugar daba a la parte exterior.

En cuanto al friso que lo recubre, es de estilo mudéjar, y presenta una doble inscripción. La primera se aloja en la parte superior con una oración propia eucarística. Por otro parte, la segunda se sitúa en el extremo inferior y contiene datos sobre la construcción de la sala.

Otra de las muestras representativas de la estancia, es una hermosa pintura que muestra el momento de la coronación de la reina Isabel la católica.

La Sala de los Reyes

Sus orígenes datan de los inicios de la construcción del Alcázar, en los tiempos de Alfonso X, probablemente entre 1252 y 1284. No obstante, la terminación que presenciamos en la actualidad es obra de las reformas realizadas dos siglos más tarde por Felipe II.

La sala en cuestión obtuvo su nombre a razón del conjunto pictórico que decora hacia las alturas y representa a los reyes españoles. La estancia cuenta con un total de cuatro grandes ventanas que iluminan el lugar de forma natural.

El artesonado de la sala se compone de hexágonos y rombos de perfecto acabado con una piña al centro. Por debajo de este, se precede un friso donde se encuentran las tallas de los reyes de Asturias y los reyes de Castilla. Sin embargo, a pesar de ser una copia de la original, esta es una obra que se incorporó recientemente, a principios del siglo XX.

Por otro lado, anteriormente se resguardaba una sarga o tela pintada con escenas de la emblemática batalla de Higueruela. Lastimosamente, hoy en día no se sabe qué ocurrió con ella.

Finalmente, en uno de los balcones se encuentra el dibujo de una cruz que conmemora la trágica muerte del hijo del Rey Enrique II. De acuerdo con la leyenda, el infante D. Pedro, a la edad de doce años se resbaló del balcón, cayendo a la inmensidad del precipicio.

Sala de Armas o Armería

Siguiendo el recorrido por el Alcázar de Segovia, encontramos en su interior la Sala de Armas, o simplemente la Armería. Se trata de una estancia relativamente nueva creada con la finalidad de exhibir armaduras, instrumentos y armas representativos del período medieval.

La estancia está provista por distintos aparejos y objetos representativos de la época. Cabe destacar que, la mayoría de las armas en exhibición los caballeros no las usaban realmente para ir a la guerra.

Alcoba o dormitorio del Rey

Se trata de una pequeña estancia creada para ofrecer una imagen realista a los visitantes de cómo lucía el dormitorio del Rey Juan II.

La habitación en cuestión está amueblada con mobiliario de la época. Entre los objetos, destaca una cama correspondiente al siglo XVI que posee un hermoso dosel, característico de la Edad Media.

A la entrada se encuentra un marco con arco en punta, decorada con acabado fino de yeso, y comunica directamente con la Sala de ajimeces. Asimismo, las dos puertas de la estancia presentan rasgos mudéjares semi-modernos que se agregaron en el siglo XIX.

Sala de los ajimeces

Llegamos ahora a una de las salas más antiguas del Alcázar, se trata de la llamada Sala de Ajimeces, o también Sala del Palacio Viejo. En algunos casos la nombran Sala de los caballos, aunque esta denominación es la menos habitual.

Esta estancia existe aproximadamente desde el siglo XII, en los tiempos relativos al mandato del rey Alfonso VIII. De forma generalizada, se dice que pertenece a la parte primitiva o a los inicios del Alcázar.

Su nombre procede de las cuatro grandes ventanas dobles, también conocidas como ajimeces incorporados por el Enrique IV. Para acceder a ella, se ingresa desde el Patio de armas del castillo.

El acabado de los espacios entre las ventajas, corresponden a un estilo mudéjar propio del siglo XIII. Igualmente, la estancia todavía resguarda algunas de las pinturas de esta tipología medieval.

Sala de la Chimenea

Presenta su acceso desde la Sala de Ajimeces. Esta estancia es mejor conocida como Sala del rey Felipe II. También se le agrega la designación de “Sala del Consejo”, ya que era empleada para realizar reuniones.

La sala fue producto de la gran reforma patrocinada por Felipe II, la cual entregó al castillo su aspecto palaciego. Al mismo tiempo, recibe su nombre debido a la gran chimenea de granito que se empleaba anteriormente para calentar el recinto. El resto del mobiliario también corresponde al siglo XVI.

Las paredes del lugar están adornadas con retratos de algunos de los reyes. No obstante, la obra predilecta que atrapa la atención de muchos es la fiel representación del Alcázar de Segovia en tiempos anteriores a la ampliación. En esta entrega se aprecia la Catedral de Santa María que se encontraba antiguamente donde hoy en día se asienta la plazuela.

Torre del Homenaje

Fue construida durante el siglo XIII. Esta torre sufrió rigurosas remodelaciones a manos del Rey Felipe II. Se alza sobre una base prismática, y en su estructura se adosan algunas torres o torrecillas de menor tamaño.

Se puede visualizar con facilidad desde el exterior del Alcázar, a uno de los extremos de la Torre de Juan II. De la misma forma, se sitúa sobre el Patio del Pozo, que recibe su nombre por el aljibe o pozo que se encuentra debajo.

En la actualidad la entrada principal hacia la torre está custodiada por una reja de ventana relativa al estilo románico del siglo XII. Asimismo, al situarse en el punto más alto de la torre se puede divisar el garitón o punto más lejano del Alcázar de Segovia.

Un dato curioso acerca del recinto es que, anteriormente, una de las torrecillas conjuntas guardaba en su interior parte del tesoro de la corona Castellana.

El Patio de armas

Se trata del Patio representativo de todo el recinto, mejor conocido como Patio del Honor, pues comunica cada vertiente del palacio. Su estructura presenta una forma de base irregular, acoplada a un terreno porticado en tres lugares distintos.

La planta superior se afirma en una galería apoyada sobre pilares que soportan el peso de la techumbre. En la parte inferior se acentúan arcos de medio punto que descansan también en pilares. Hacia el centro de la estancia se aloja una gran fuente de una sola pieza.

Museo del Colegio de Artillería

Ubicado en una de las esquinas del Patio de armas del Alcázar, esta es una de las áreas menos frecuentadas, pero merece la pena visitarlo.

En su interior se encuentran variedad de muestras relacionadas con la artillería y reproducciones a escala que cuentan más acerca de la historia del lugar. En una parada ideal para aquellos que gustan de los temas bélicos.

La Torre de Juan II.

Por último, para cerrar con broche de oro nuestro recorrido tenemos uno de los símbolos de la monarquía católica, la Torre de Juan II.

Se originó a partir de una torre anterior relativa al siglo XIII, de la cual solo se conservó un ventanal de la corriente mudéjar. Así como lo indica su nombre, la torre debe su origen al Rey Juan II. Sin embargo, se reconoce que el refinamiento de su aspecto único fue obra del gobernante Enrique IV.

En términos generales, desde su culminación en 1454, esta sección del recinto es catalogada como uno de los mayores exponentes arquitectónicos del género gótico-civil español.

La torre se alza sobre el terreno alcanzando unos 80 metros de altura, siendo el interior fraccionado en tres partes delimitadas por líneas de imposta. En comparación al resto, el cuerpo superior es el de mayor tamaño, también está dotado con miradores de estilo gótico.

A primera vista destacan los arabescos que recubren el exterior de la torre, cada detalle fue agregado para contrarrestar el aspecto militar de la propiedad. Por otro lado, el acceso a la torre se traza a lo largo de una escalera de caracol que posee un total de 152 escalones.

Aunque se presenta como un símbolo de riquezas, en el pasado las mazmorras de la torre fueron empleadas como prisión del Estado. En este sentido, debido al nivel de protección, las salas inferiores acogieron a prisioneros célebres de la historia española como D. Álvaro de Luna.

Dejando atrás su lúgubre pasado, desde la parte superior de la torre se puede divisar una vista privilegiada del entorno de la ciudad de Segovia. Conjuntamente, al descender se tiene acceso a la llamada Terraza de Moros, que permite apreciar desde otro ángulo la icónica Plazuela del Alcázar.

Disney

Con el pasar de los siglos, más de un poeta habrá pensado en el Alcázar de Segovia como su inspiración para crear obras maravillosas. Algunos se refieren a este castillo como la vivida imagen de las fortalezas mágicas que describen en los cuentos.

En realidad, tan solo con ver el castillo por fuera es suficiente para saber que no podría existir otro igual. Debido a esto, tal como los poetas de la antigüedad, personajes icónicos del presente se basaron en el Alcázar para crear escenarios fantásticos.

Este es el caso de Walt Disney, quien se inspiró en la silueta del palacio para dar vida al hermoso castillo de La Cenicienta. A la par de ello, se dice que existen muchas similitudes entre la ciudad de Segovia y el pueblo de esta clásica entrega animada.

De igual forma, se cree que la imagen del Alcázar sirvió de base en la creación del Castillo de Blanca Nieves y los siete enanos.

Otros datos acerca de cultura popular

Probablemente os impresione el hecho de que el emblemático Alcázar de Segovia, resultó ser la musa de más de una persona en tiempos modernos.

Seguidamente, te mencionaremos algunos de las películas y videojuegos que emplearon la imagen del castillo como símbolo y escenario para convertir sus ideas en realidad:

  • Durante la filmación de la película y musical Camelot de 1967, el Alcázar sirvió como la residencia francesa del personaje Sir Lancelot du Lac.
  • Como es de esperarse, dado que se trata de una joya del territorio español, la fortaleza ha sido escenario de múltiples series de televisión. Algunos ejemplos de estas son la aclamada serie Isabel y el Águila Roja.
  • Desde el otro extremo del mundo, la empresa japonesa Konami, también usó la imagen del Alcázar en su famosa saga videojuegos, llamada Castlevania.

En efecto, el Alcázar de Segovia fue seleccionado por los desarrolladores para adornar uno de los murales en una versión del juego. Igualmente, se eligió su imagen para ser el centro del cartel promocional de la película del juego, aunque esta fue cancelada al final.

  • De regreso en Japón, el castillo también fue representado en una de las entregas de la popular serie de manga, Berserk.
  • Como si fuera poco, la imagen del Alcázar de Segovia también fue usada para crear uno de los fondos del antiguo juego Super Pang.
  • Volviendo a la pantalla chica y en versión de caricatura, el castillo apareció en uno de los capítulos de la serie animada Los Simpson. Específicamente, en el capítulo número 20 de la vigésima temporada, titulado como “Cuatro grandes mujeres y una manicura”.

Curiosidades del Alcázar de Segovia

Además de su extensa historia, el Alcázar de Segovia guarda algunas peculiaridades que solo incrementan el valor de su historia. A continuación, te mencionaremos ciertos de los datos más curiosos sobre esta increíble construcción medieval:

  • Tal como hemos hablado a lo largo del artículo, el Alcázar corresponde a una mezcla de distintas familias aristócratas de gran relevancia en tiempos pasados. En este sentido, podemos mencionar a la Casa de Borgoña, la Dinastía Trastámara, la Casa de Austria y la Casa de Borbón.
  • En cuanto al paisaje donde se emplaza el recinto, la Torre del Homenaje con frecuencia es denominada como “La proa de Castilla”. Esto se debe a que esta, se asemeja a la proa de un navío surcando entre el valle del río Eresma y Clamores.
  • El Real Colegio de Artillería es considerado uno de los centros activos de formación de cadetes más antiguo a nivel mundial. Todo un honor si se toma en consideración que el lugar fue inaugurado hace tres siglos atrás, el 16 de mayo de 1764.
  • Como si fuera poco, para ingresar a este imponente castillo medieval, los visitantes deben atravesar primero por un puente levadizo. Asimismo, este se encuentra dispuesto sobre un profundo foso de 26 metros de altura; uno de los elementos defensivos que aún preserva la estructura.
  • Así como mencionamos arriba, el friso ubicado en la emblemática Sala de Reyes contiene pequeñas esculturas de los reyes de España. No obstante, el dato más curioso sobre esto es que, además de estar en orden cronológico, siguen el sentido de las agujas del reloj.
  • La cúpula en la Sala del Trono fue una obra realizada por Xadel Alcalde. Del mismo modo, la belleza de esta creación es comparada con la que ocupa el Alcázar de Sevilla en su Salón de Embajadores.

Alcázar de Segovia: Entradas

Conseguir entradas para visitar el Alcázar de Segovia es muy sencillo. Asimismo, podrás adquirirlas directamente en la llamada Casa de la Química, ubicada junto a la fortaleza, o también, de manera online.

En este último caso, al comprar las entradas por internet, obtendrá un comprobante que representa la entrada que podrá mostrar directamente a la entrada.

Para más información sobre la venta de las entradas en línea, consulte la página oficial del Alcázar de Segovia: https://www.alcazardesegovia.com/

Las taquillas de venta permiten comprar entradas únicamente para el mismo día de la visita. Conjuntamente, se encuentran disponibles hasta 30 minutos antes del horario de cierre.

Tenga en cuenta que los recorridos por la fortaleza admiten un número estimado de personas para cada visita. Por lo tanto, la disponibilidad de las entradas para un momento dado podría verse limitada.

Por otra parte, el Alcázar de Segovia ofrece a sus visitantes la oportunidad de disfrutar de los recorridos de distintas formas. Para cada una de estas se tiene una tarifa establecida por entrada que explicaremos a continuación.

Tarifas generales de las entradas

  • Entrada completa – 9 €

Por este módico precio de venta, se permite al visitante recorrer las salas del Palacio y entrar al Museo de la Artillería. En esta tarifa también está incluida la visita a la Torre de Juan II.

  • Entrada al Palacio y Museo de Artillería – 6 €

En este caso, se ofrece un recorrido más limitado que admite un pase libre por salas del Palacio, así como también del Museo. No obstante, queda excluido el recorrido por las instalaciones de la Torre de Juan II.

Tarifas especiales en Alcázar de Segovia

Las entradas preferenciales al Alcázar de Segovia solo pueden ser adquiridas por taquilla.

  • Entrada con tarifa reducida – 7 € (Visita completa) y 4 € (Palacio y Museo de la Artillería)

Únicamente podrán aprovechar el precio de estas tarifas en la venta de las entradas las personas que cumplan con alguno de los siguientes requisitos:

  • Niños y adolescentes menores de 6 a 16 años.
  • Estudiantes.
  • Un grupo o familia numerosa
  • Adultos mayores de 65 años
  • Personas que presenten alguna discapacidad.

En cuanto a las entradas gratuitas de este tipo, solo se ofrecen a los niños menores de cinco años y a guías turísticos.

  • Entradas preferenciales para segovianos – 1 €

Para los ciudadanos españoles nacidos en territorio segoviano, os encantará saber que cuentan con una tarifa privilegiada.

Asimismo, para adquirir las entradas de acuerdo con esta tarifa, solo deberá mostrar en la taquilla un documento personal que acredite su pertenencia a la localidad.

visitas en Alcázar de Segovia 

Atendiendo a la emergencia sanitaria por motivos de la pandemia de COVID-19 el Alcázar de Segovia solo abre los fines de semana, en horario ininterrumpido. Igualmente, las visitas sólo podrán ser realizadas respecto a los siguientes horarios acordados:

  • Horario de invierno. A partir del primero de noviembre hasta finales del mes de marzo de 10:00 am a 6:00 pm (únicamente los viernes, sábado y domingo).
  • Horario de verano. Desde principios de abril hasta finales de octubre de 10:00 am a 8:00 pm (únicamente los viernes, sábado y domingo).

De igual forma, la fortaleza se reserva el derecho de admisión en días feriados como el 25 de diciembre, el 1 y 6 de enero.

Si desea planificar alguna visita especial a la fortaleza, puede comunicarse con los encargados o dirigirse personalmente a las taquillas de atención.

Visitas guiadas a Alcázar de Segovia

Tal como en otros castillos y monumentos de la localidad, el Alcázar de Segovia ofrece visitas guiadas para mejorar la experiencia de sus visitantes.

Del mismo modo, debido a su popularidad y la afluencia de turistas, las visitas guiadas se realizan en español, francés o inglés. No obstante, este último caso está sujeto a la disponibilidad de guías que haya en el momento.

También, se encuentra el sistema de audio guía de última generación para los visitantes que estén interesados. Este ofrece información detallada sobre la historia de las instalaciones en los siguientes idiomas: español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués, chino, ruso, japonés, etc. Tiene un costo adicional de 3 €

Asimismo, estas visitas pueden ser arregladas de dos formas:

  • Visita guiada en rotación – (coste adicional a la entrada 2 €) Se realizan con un mínimo de dos personas por visita y empiezan cada media hora. Esta opción no requiere de una reserva previa y puede ser solicitada directamente en la taquilla con la compra de las entradas.
  • Reserva especial de guía – (coste adicional a la entrada 40 €) Deben ser realizadas con 72 horas de anticipación a través de la página oficial del Alcázar de Segovia.

Datos para tomar en cuenta antes de tu próxima visita al Alcázar de Segovia

  • El tiempo de cada recorrido por las instalaciones de la fortaleza tiene una duración estimada de 40 a 45 minutos aproximadamente.
  • Al finalizar el tour por la Torre de Juan II los visitantes deberán abandonar las instalaciones. En otras palabras, no se permite volver a recorrer el lugar por segunda vez.
  • Los adolescentes menores de 14 años tienen negado el acceso a la Torre de Juan II a menos que estén acompañados por un adulto.
  • No se permite ingresar al interior del monumento con trípodes o equipo de filmación profesional a menos que se conceda un permiso especial. Sin embargo, los visitantes si pueden tomar fotos con flash y hacer vídeos que no sean para uso comercial.
  • El acceso de mascotas está prohibido, a excepción de perros guías en el caso de los discapacitados.
  • No se permite ingerir alimentos durante el recorrido, tampoco correr por las instalaciones de la fortaleza.